
Viniste, cariño, cuando la luz otoñal llegaba a nuestra casa y te fuiste cuando los primeros calores de junio abrasaban nuestros corazones.
Siempre recordaremos tus besos interminables, tu mirada dulce y profunda que parecía sonreírnos a cada instante, tu bondad infinita, tu paciencia con Rony, tu hermano mayor gruñonzote al que sabías calmar y corregir para que no nos importunara, tus carreras interminables por Nueva Artica…. Toda tú permanecerá viviendo en nuestros corazones donde nunca habrá lugar al olvido… Hasta que un buen día nos ayudes a cruzar el puente y contemplar juntos un arco iris cada atardecer. ¡¡¡Descansa en paz, amor mío. Siempre te querremos y te echaremos de menos¡¡¡.